¿Por qué el ladrillo cambia la manera de sacar el agua?
Porque el ladrillo y el mortero absorben agua y la devuelven despacio. Sacar el agua del piso no basta: hay que revisar con medidor hasta qué altura subió en la pared y si el yeso detrás quedó mojado. En casas anteriores a 1940, esa lectura suele decidir si el trabajo termina o continúa.
Las casas de ladrillo de dos unidades y los bungalows de estilo Chicago tienen sótanos de mampostería: muros de ladrillo o de bloque, a veces con una capa de yeso encima. Ese material no se parece a un muro de concreto liso. Absorbe el agua por capilaridad y la sube por encima de la línea que se ve, de modo que una marca de dos pulgadas en la superficie puede esconder un muro mojado hasta mucho más arriba.
Por eso la extracción en Cicero no termina cuando el piso queda sin agua visible. Un buen técnico pasa el medidor por el muro en varios puntos y compara con una pared del mismo sótano que no se mojó. Esa comparación es lo que dice si el trabajo de extracción fue suficiente o si el siguiente paso es el secado.
Hay otro detalle práctico: el sótano de un edificio de dos unidades puede servir a las dos viviendas. El calentador de agua, la caldera, las lavadoras y los depósitos de cada familia comparten el mismo piso, y el agua no distingue entre ellos. Antes de empezar conviene saber quién guarda qué abajo, para que nada se mueva ni se tire sin avisar.
¿Qué hacer mientras llega la cuadrilla?
Corte el agua en la llave principal si el origen es una tubería, aléjese del agua que toque cualquier tomacorriente y fotografíe todo antes de mover nada. Suba lo que pueda a un lugar seco. Llame de inmediato: las llamadas se atienden 24/7 y enviamos una cuadrilla en cuanto haya una disponible.
Lo primero es que nadie camine por agua estancada si hay cables o aparatos conectados cerca. Un sótano inundado con la lavadora enchufada es un riesgo real, y no hace falta que el agua sea profunda para que lo sea.
Lo segundo son las fotografías. Tome varias antes de mover nada: la línea de agua en la pared, los muebles, las cajas, las etiquetas de los aparatos. Si más adelante hace un reclamo a su aseguradora, esas fotos son su registro. Nosotros no podemos decirle qué cubrirá una póliza, pero las fotos de la primera hora siempre ayudan a la conversación.
Lo tercero es no usar una aspiradora de casa. Si el agua es limpia, la aspiradora doméstica no sirve para esto y puede dañarse. Si viene del desagüe, el aire que sale por ella esparce lo que absorbió.
- Cerrar la llave principal si una tubería es la causa
- No entrar a agua que toque tomacorrientes, regletas o aparatos conectados
- Fotografiar la línea de agua, el piso y los objetos dañados
- Subir cajas y documentos a un estante o a un piso seco
- Anotar la hora en que notó el agua y de dónde cree que viene
¿Qué diferencia hay entre sacar el agua y secar la casa?
Sacar el agua es quitar la que se puede recoger: la estancada, la de la alfombra, la de los charcos. Secar es lo que sigue: bajar la humedad que quedó dentro del ladrillo, el yeso y la madera con ventiladores y deshumidificadores, hasta que las lecturas coincidan con las de una pared seca.
Mucha gente piensa que, cuando el piso quedó seco al tacto, el trabajo terminó. En una casa vieja de Cicero casi nunca es así. La superficie se seca primero y el muro conserva humedad durante días. Si se cierra el trabajo en ese punto, el sótano huele a humedad una semana después y empiezan a aparecer manchas.
Una extracción bien hecha deja anotado qué faltó: las lecturas, las paredes dudosas y el equipo que conviene dejar. El trabajo siguiente se describe en secado estructural, y si lo que aparece es moho, en remoción de moho.